El gran problema con que nos encontramos a la hora de utilizar autobuses eléctricos para el transporte público es la necesidad de utilizar un gran número de baterías, pues debido a su uso intensivo necesitan un alto grado de autonomía. Paradójicamente esto representa un mayor consumo energético y un aumento considerable del tiempo de recarga.
Actualmente se están haciendo en Ginebra (Suiza) pruebas de un nuevo tipo de autobús eléctrico. Para solventar los problemas antes mencionados se ha recuperado el concepto de trolebús, pero sin la necesidad del tendido aéreo de cables electrificados.
